jueves, 18 de noviembre de 2010

EXPEDICIÓN AL MONTE MCKINLEY-6.236 m.- ALASKA


LA MONTAÑA:
El monte Mckinley, también conocido como Denali por los “Atabascos” (esquimales) es el pico más alto de Estados Unidos.
Esta montaña de 6.194 metros sobre el nivel del mar, cuenta con la dificultad de que su ascensión supone superar 4.000 metros desde su base hasta su cumbre, así como las bajas temperaturas a las que está sometida, dada su cercanía al círculo polar ártico y los fuertes vientos que la azotan.

Chus de la tienda Alúa con el Equipo del Mckinley

El Mckinley se encuentra situado en el parque natural de Denali, formando parte de la cordillera de Alaska, donde a su vez se encuentran importantes cumbres como el monte Hunter, el Foraker y el Huntington. A tan solo 3º del círculo polar ártico, es el “seismil” más septentrional del mundo, todas las demás cumbres de más de 6.000 m. están situadas entre 43 º norte y 32 º sur.
A pesar de ser siempre conocido por los nativos que lo bautizaron como Denali, los primeros hombre blancos que contemplaron la magnífica e imponente figura de esta montaña, fueron los exploradores de la fiebre del oro, a finales del siglo XIX, maravillados por su impresionante silueta, no tardaron en organizar expediciones a su cumbre.
Las primeras expediciones que se organizaron para intentar su cumbre surgen a principios del siglo XX (1903), todas constituyen intentos fallidos, una confunde la cumbre principal con otra más baja situada en la cara sur. Fue finalmente el 7 de junio de 1913 cuando un grupo liderado por el misionero Hudson Stuck de 50 años de edad, siguiendo la ruta ya descubierta por otros de la cara norte, consigue llegar a la cumbre. Pasaron 19 años hasta que otro grupo de alpinistas lo intentara, siendo liderado por el principal responsable del Parque Nacional Denali.
Las poblaciones de Anchorage y Talkeetna son las de mayor interés montañero. La mitad de su territorio está traspasado el Círculo Polar Ártico; es decir, por encima del paralelo 66º 33' N. La montaña más alta de América del Norte, está en la zona llamada «la última frontera», tiene unos tres millones de lagos.

La actividad en montaña aquí es de corte expedicionaria debido a las condiciones meteorológicas de frío extremo (hasta 62,2 C) y cambios repentinos de tiempo, así como la lejanía de lugares habitados, por lo que es necesario volar en avioneta hasta los campamentos base. Algunos de los glaciares más grandes del mundo están en esta región.
El Denali hoy se asciende con mucha frecuencia, no así decenas de cumbres, muchas de ellas vírgenes o sin repeticiones en sus vías, ofreciendo un vasto e inhóspito escenario para el alpinismo técnico o para toda actividad montañera en un ambiente extremadamente severo, se conocen en la zona tempestades casi diarias y vientos a 160 km/h, campamentos bloqueados durante cinco días a 40º C, o que sean precisas 8 horas para hacer los últimos 1.000 metros.
La mejor época es de fines de abril a finales de junio. En los últimos 10 años la frecuentación media es de 1.000 personas por temporada, de las que hacen cima del 25% al 45%. La 1ª expedición española es de Luis Bernardo Durand, Carlos Muñoz-Repiso, Salvador Rivas y Carlos Soria, en una expedición castellana (1971).
LA RUTA:

De las diferentes rutas de ascensión al monte McKinley, la expedición intentará coronar el techo de Norte América por el espolón oeste, vía West Buttress. Ruta normal a la montaña, con inclinaciones de 40-50º en terreno glaciar desde los 4.600 a 4.900 m, lo que hace la ruta más interesante técnicamente.
El riesgo de caída de seracs en el glaciar de Kahiltna y por encima de los 5.200 m. le confiere a esta ruta una importante peligrosidad. Del campo base a la cumbre hay 4.200 m de desnivel repartidos en una distancia de 27 km., y en condiciones árticas.
También requieren especial atención las peligrosas grietas que encontraremos en la parte baja del glaciar, desde donde nos deja la avioneta hasta que se alcanza la arista final, donde el siguiente condicionante será el viento, fuertes ráfagas de viento con temperaturas muy bajas que nos harán temer por las posibles congelaciones.
ETAPAS Y CAMPOS DE ALTURA:
Se realizarán porteos de material y comida de un campo a otro para no subir demasiado cargados cuando el terreno sea peligroso o las condiciones climáticas (fuertes vientos) nos lo impidan
1ª.- Del Glaciar Kahiltna donde se establece el campo base (2.200 m) al Ski Hill (2.400 m). Campo 1.
2ª.- Del Ski Hill o campo 1 al Motorcycle Camp (3.400 m), Campo 2.
3º.- Salir del Motorcycle Camp y tras pasar el Kahiltna Pass (3.015 m) subir al Medical Camp (4.223 m). Campo 3.
4ª.- Del Medical Camp tras pasar el Windy Corner; tramos de 240 m de cuerdas fijas con 45º de pendiente expuesta para llegar al Ridge Col (4.925 m). Campo 4.
5ª.- Del Ridge Col al High Camp (5.210 m). Campo 5.
6ª.- Desde el High Camp pasando por el Denali Pass (5.520 m) y el Football Field (5.800 m) se llegará al collado cimero para recorrer una cresta de unos 300 m. que conduce a la cumbre.
Tras la cumbre se intentará bajar lo máximo posible, desmontar el campo 5 e intentar pasar la noche en el campo 2 a 3.400 m.

CALENDARIO DE LA ACTIVIDAD:
Día 1: Salida de Andalucía. Vuelo Madrid-Anchorage.
Día 2: Llegada a la ciudad de Anchorage. Alojamiento y revisión de nuestro material.
Día 3: Traslado desde Anchorage a Talkeetna. Alojamiento en Talkeetna.
Día 4: Revisión final de equipo últimas compras y registro en el Parque. Tramitación y pago de los permisos de ascensión.
Día 5: Si las condiciones climáticas son buenas, vuelo en avioneta con esquís al campo base en la bifurcación sureste del glaciar Kahiltna a 2.225 m. Montar campo base y organizar las cargas de comida y material.
Día 6: Comenzamos la ascensión por el glaciar, encordados y salvando las grietas, siguiendo la ruta evidente y marcada.
Día 7 al 16: Durante estos días se realizaran los porteos necesarios, estableceremos los diferentes campos de altura y aclimatación, para el posterior ataque a cumbre.
Día 17-20: Descenso de cumbre y recogida de campos de altura y material, espera en el campo base a la llegada de la avioneta que nos llevará de vuelta a
Talkeetna, siempre que las condiciones climatológicas lo permitan.
Día 21: Regreso a Anchorage, día de descanso
Día 22: Vuelo de regreso a España.
El itinerario indicado puede ser modificado dependiendo de las condiciones climáticas y locales.
EQUIPO EXPEDICIONARIO:
El equipo está integrado por varios miembros del CLUB ALPINO SEVILLANO y liderado por la alpinista Lina Quesada, la cual, espera conseguir con éxito su “proyecto 7 Cumbres”, que consiste en ascender la cumbre más alta de cada Continente, proyecto pionero en Andalucía, donde ninguna mujer hasta el momento se ha planteado esta meta deportiva.
Lina Quesada, ya consiguió con éxito la ascensión de 4 de estas cumbres:- Aconcagua (Argentina) 6.959 m., cumbre más alta de Sudamérica en Enero de 2002.- Elbrus (Cáucaso) 5.642 m., cumbre más alta de Europa, 27 junio de 2007.- Everest (Nepal) 8.848 m., cumbre más alta de Asia, 21 mayo 2008.- Kilimanjaro (Tanzania) 5.895 m., cumbre más alta de Äfrica, 3 enero de 2009.

El proyecto parte como una iniciativa de los jóvenes del club alpino sevillano para unirse al proyecto iniciado por una de las integrantes de este club, siendo una actividad técnicamente importante, debido a las condiciones climáticas de la zona (Ártico) y al nivel técnico de la ruta (grietas, caída de seracs, arista expuesta al viento y pendientes de 45 º en terreno de nieve, hielo y roca).

viernes, 5 de noviembre de 2010

DESTINO ALASKA


Cumbre del Aconcagua, diciembre de 2002.

¿cómo iba a imaginar yo, que esa cumbre iba a dar lugar a este proyecto?

¡El proyecto 7 CUMBRES!

Han sido muchas montañas desde aquel 2002, muchos kilómetros, muchos proyectos y amigos en el camino.

Antes del Aconcagua estuve en Perú en 1998, estuvieron los cuatromiles del Atlas y el Mont Blanc en el 99.

Mirando atrás, a veces pienso que fue todo una locura, un no parar de ir de un lugar a otro, de subir unas montañas y otras, cuando no tenía ni los conocimientos, ni el material adecuado, ni siquiera compañeros, a muchos de estos lugares me aventuré sola, a Perú, a Ecuador, a Nepal, a los Alpes.... durante años estuve viajando sola por el mundo, con mis Koflach expedition, mis polainas cutres y mi piolet básico.... subí el Aconcagua sin tener ni siquiera chaqueta de plumas, con un forro polar y un gore-tex!!! Locuras que se hacen, porque pasé mucho frío, sin tener saco bueno, sin tener guantes buenos....creo que eran tantas las ganas de subir, de ver paisajes, de ver cumbres, que nada me paraba, ese era el motor que me llevaba a todos lados, las ganas, la ilusión la alegría de descubrir las montañas del mundo!!!

Ahora ya, después de muchos años y con bastantes arrugas, me planteo seguir subiendo montañas, pero cambiar de escenario, llevo 10 años yendo a Nepal, algunos incluso 2 veces al año.

He estado 4 veces en el Karakorum, en 2004 en China, este año estuve en la India, en Ladakh y aunque Asia me apasione y así es, supongo que iré más veces, pero sólo la idea de conocer Alaska, ya se me pone la piel de gallina.
Así fue como hablando con los amigos del club alpino, la mayoría tienen ganas de ir a Nepal, de ir a un campo base conmigo.... y yo les dije “chicos, estoy muy quemada de Nepal, de los campos base, de las expediciones a lo grande”. Me gustaría conocer otros lugares, como antiguamente, que cogía mi mochila y me plantaba en cualquier parte del mundo donde hubiera una Cordillera Alta y muchas montañas por subir..... me apetece cambiar la estrategia de subir una montaña, me aburre pasar mil veces por el mismo sitio, subir y bajar para montar campos, como pasa en los ochomiles, me atrae el Mckinley o el Denali como lo llaman los Inuit por eso, porque vas siempre subiendo hasta que consigues tu meta o la abandonas y entonces ya sólo vas bajando!!!

Montas un campo y luego lo desmontas y lo subes al siguiente y así vas aclimatando y adentrándote en la montaña, acercándote a su cumbre, rebasando las cimas vecinas, contemplando el glaciar desde cada vez más alto, contando los días ya que no existen las noches, planificando el ataque a cima el día que el viento amaine.....

Eso es lo que mi afán aventurero y viajero me pide. Las 7 cumbres supone conocer sólo un pequeño punto de cada Continente, no supone nada apenas... ya que si de África nos quedamos sólo con la cumbre del Kilimanjaro, diríamos que no conocemos ni África ni nada que se le parezca, a todos nos encantaría adentrarnos en el África negra, profunda.... pero eso requeriría muchos meses y hasta casi años...

Cumbre Kilimanjaro, 3 enero 2009

Cumbre Elbrus, 27 de junio 2007

Lo mismo diríamos del Cáucaso, hay tantos valles tan maravillosos allí, que quedarse sólo con el valle y las pendientes del Elbrus, es muy pobre, ya que es precisamente y quizás el más feo de todos. Pero sí es cierto que en cada uno de estos Continentes en los que he estado, no me he limitado a ascender la montaña más alta, siempre he intentado conocer otros valles y subir otras montañas y siempre eso me ha dado una idea más general de cómo son esas Cordilleras.

Cumbre Everest, 21 de Mayo de 2008
Hasta el momento en que me toque adentrarme en el paisaje de Alaska, sus valles, sus bosques, glaciares y caudalosos ríos.

No sé si realmente podré ir algún día al Monte Vinson, dado el alto precio que hay que pagar por los permisos, la avioneta y toda la infraestructura que conlleva. Pero sí es cierto que me encantaría ir a la Pirámide de Carstenz, ir a Oceanía, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea e incluso Australia, todo es cuestión de empezar a ahorrar y de no decaer nunca en las ganas de tener proyectos y llevarlos a cabo.

Lina Quesada