lunes, 3 de enero de 2011

NAVIDAD EN COLOMBIA


RITAKUBA BLANCO, P.N. COCUY, COLOMBIA


No me considero feminista, ni creo serlo en la práctica, pero sí que me interesan algunos temas relacionados con las mujeres y sobre todo cuando afecta a la relación de mujer-montaña.

Es complicado hablar de estos temas sin caer en estereotipos o generalizaciones que no hacen justicia a todas las situaciones que se pueden dar de mujer y montaña.

Me viene el primer ejemplo a la cabeza, la típica chica que quiere aprender a escalar, llega al rocódromo y surgen por doquier mil posibles amigos, pseudoprofesores y pseudomonitores de escalada dispuestos a enseñarla, asegurarla y llevarla al campo a escalar cuando haga falta.

Este caso tiene dos opciones: opción A, la chica está bien y es mona y claro, va a tener monitores, profesores y amigos de escalada siempre que quiera. Opción B, la chica es “buenagente” pero no muy agraciada físicamente, pues alguien habrá que la ayude a empezar, pero vamos, poca cosa....

Ese es un claro ejemplo de sexismo en el deporte, igual que ocurre en casi todas las profesiones, o eres muy buena en tu profesión y entonces da igual que seas fea y tendrás éxito porque eres muy buena.
O eres guapa y entonces da igual que seas buena en tu profesión. No quiero pensar que eso sea cierto, ni que esa sea la realidad, pero digamos...que a veces se cumple esa regla.

Todo esto surge porque llegando las navidades, así como las vacaciones de verano, las de semana santa y fiestas de guardar, nos encontramos con gran cantidad de chicas que no tienen pareja y que no les gusta quedarse en la ciudad y quieren ir al monte pero no tienen con quién.

En el caso de las mujeres, son muchos más los impedimentos que encuentran para viajar solas y para encontrar gente que objetivamente y fríamente lo que quieran sea ir a practicar un deporte de montaña con ellas.

Si eres hombre, esto no es un problema, porque siempre habrá algún amigo, conocido o alguien con quién contactar en algún foro de montaña, con quién te puedas ir a algún lado a hacer esquí, escalada, bicicleta, senderismo, buceo y mil deportes.

Pero si eres mujer, que no se te ocurra poner un anuncio en desnivel, barrabes o nevasport, del tipo “soy una chica de sevilla, que busca compañero/a para ir al monte este verano”, creedme, no lo hagáis, ya lo hice una vez y es una locura, os van a llover los mensajes del tipo, ¿qué edad tienes?, ¿tienes novio?, falta que te pregunten cuáles son tus medidas, je, je, je....es así de triste, pero es así, en la montaña no hay apenas sitio para una mujer sola.

Menos mal que a veces te abren un hueco en el grupo los amigos, los buenos amigos, los auténticos amigos, que realmente existen. Pero para empezar, para iniciarte en la montaña y en algunos deportes, a veces te ves muy sola, te ves que te dan de lado porque no estás buena, porque tienes pareja o porque tienes un hijo o eres separada o divorciada. Notas que te llaman o que cuentan contigo porque buscan algo más, no sólo a una compañera de escalada. Pero hay que ser valiente y rodearse de esos buenos amigos que no buscan nada más o de otras mujeres que como nosotras están deseando de ir al monte sin tener que ponerse guapas, ni tener que llevar mallas que sienten bien, ni sujetador con aros o relleno para ir a escalar, sino siendo tal y como son, que las admitan y las valoren por ser ellas mismas. ¿acaso ellos van monos? Van como son...

Ya existe el área de MUJER Y MONTAÑA de la FEDME y todavía hay gente que dice que eso es una tontería, que la mujer puede ir a la montaña cuando quiera y que no tiene ninguna traba o impedimento para ello.

Pero.... yo discrepo:
Es cierto que la mujer puede ir a la montaña cuando quiera, pero para una mujer es difícil empezar, es difícil ir sola a países donde es peligroso ir sola, como Perú, México, Bolivia, Venezuela, Ecuador, India, Grecia, Turquía, Egipto, China, África, etc. Colombia sin ir más lejos, he estado allí en Navidad y es complicado ir sola de noche en autobuses, he pasado mucho miedo acampando sola en medio del monte, no había nadie en muchos kilómetros a la redonda, y allí no podían creer que una mujer vaya a subir una montaña sola.... el mismo miedo que pasé cuando fui sola a Perú, o incluso estando acompañada en Pakistán, tampoco iría sola a Marruecos y es una injusticia que haya chicas que no tengan con quién ir al Atlas o al Todra y no puedan ir si no tienen un novio escalador-montañero o varias amigas con mucho valor, porque está claro que si eres mujer y te gusta la montaña y viajar, hay muchos destinos a los que no puedes ir sola.

Yo he viajado sola por casi todo el mundo, me he arriesgado mucho y nunca me ha pasado nada, también es cierto que no soy una rubia despampanante y por eso habré pasado mejor desapercibida, pero sí que he pasado momentos de tensión y miedo. Esto no te ocurre afortunadamente en los Alpes, puede que en algún refugio italiano, te entren..... claro, lo llevan en ADN como en el DNI, pero ni en Francia, ni Alemania, ni Noruega, ni en los países desarrollados del norte de Europa, o en Canadá o EE.UU., vas a tener problemas por ser mujer y por ir sola a la montaña.

Espero no haber sido muy cargante con el rollo feminista, aquí os dejo algunas fotos de mis navidades en Colombia.





Feliz 2011 a todos/as.

LINA QUESADA