miércoles, 29 de febrero de 2012

LA AMISTAD



Si te dan a elegir entre una buena cena con los mejores manjares, el mejor vino, el mejor decorado, la mejor música de fondo, pero vas a cenar sólo.... o cenar lo que sea que haya en el frigo, en la mochila o en la tienda de ultramarinos más cercana a casa, pero en una buena compañía.... ¿con qué te quedas?

Claro, todo tiene sus matices, a qué se considera una buena compañía.....

Pues eso me está pasando con la montaña, no sé si son ya los años, o los kilómetros que llevo en los lumbares, pero la verdad es que cuando más disfruto es en una ruta o en una cumbre con buenos amigos. Poder compartir las pasas en la cumbre, poder hacerle la foto a alguien o que te la hagan, poder compartir el cansancio, los paisajes, el viento, el frío o lo que haga falta, con la gente que tiene las misma afición que nosotros, que ha elegido un estilo de vida similar, enterdernos sólo con mirarnos.

Ya sé que siempre habrá gente que vea el alpinismo y montañismo como un deporte de competición, ya sé que hay unos resultados de tiempos máximos y mínimos, unas rutas más técnicas que otras y unas medidas en general que hacen que una actividad sea relevante o no. Hacer la Norte de Guachunraju en 3 horas, sin dragoneras, en estilo alpino, sin agua, sin guantes, sin gafas y sin cobertura!!! jejejeje

Pero para mí, la relevancia de algunas rutas es más personal y más íntima que todo eso. Porque ya os digo, hubo un tiempo en que me metía sola en el canuto del veleta, o que me atravesaba la sierra durante dos días sola, para desfogar esa energía que llevaba dentro. Pero ahora, puede que subiendo por la normal, pero con gente agradable, me lo pase mejor y desfogue más energía y más buen rollo.

También he hecho muchos viajes sola por muchos lugares remotos del mundo y de esos lugares tengo muy buenos recuerdos y he conocido a mucha gente y han sido experiencias muy gratificantes, pero sinceramente ni el lugar más hermoso, ni el más bello, ni el más relevante alpinísticamente hablando, tiene el mismo trasfondo, ni te deja la misma huella cuando estás sola. Es tan triste y tan frío llegar sola a una cumbre y bajar sola....... que no lo cambio por cualquier ruta con amigos!!!!

En este puente de Andalucía, en el que podría haber hecho muchas cosas, entre otras limpiar y ordenar mi casa...., y otras como ir con amigos que iban a Marruecos, otros a Gredos, otros a Málaga, otros al Moncayo.... entre todas las opciones, decidí ir a Zaragoza y una vez allí unirme a un grupo de montañeros que llevan toda la vida subiendo montañas por Pirineos y que han recorrido medio mundo subiendo montañas, para subir juntos el Bisaurín.

Esa montaña ya la subí sola en 2003, muy bonita, unas vistas espectaculares, pero ahora, ¿¿¿iba a ir de nuevo a subir la misma montaña??? ¿¿con la de montañas que me quedan por subir del Pirineo???
- Pues por qué no.... porque nunca es igual, unas veces hay más nieve, otras más sol, otras más viento... y esta vez, había un grupo que tenía ganas de conocer y con el que compartir la cumbre!!!!!

Pues mereció 100% la pena!!!!

Nunca he conocido a un grupo más entrañable, con más buen rollo, nada de pique, ni de competitividad, todo armonía, buen humor, cariño al máximo y compañerismo de verdad. Lo que en teoría era el montañismo, ir a la montaña con amigos y como dijo el hijo de una de las compañeras, Amelia,

!!!la cumbre no es lo importante, lo importante es volver todos los que estamos, volver siendo amigos y si es con cumbre, mejor!!!!
Y así es como pasamos un maravilloso domingo de final de febrero, con un viento fortísimo que no echó a nadie para atrás, ni a los que usaban piolet por primera vez, ni a los que se habían puesto crampones dos veces en su vida, todos con buen humor y con la ilusión de llegar a la cumbre.

Gracias amigos, por adoptarme por unos días y por recordarme que eso es lo importante en la montaña, volver siendo amigos!!!!!

Lina Quesada