jueves, 20 de noviembre de 2008

CRÓNICA DE LINA: LLEGADA A KATHMANDU

Hola amigos y amigas,

Ayer por fin llegamos a Kathmandu.

No es que estuviéramos mal en la montaña, la verdad es que hemos disfrutado y aprovechado al máximo los días que hemos pasado por las alturas. Pero realmente, conforta y se agradece volver a la civilización, ya que han sido duros los días de campo base, mucho frío, cada día a las 16,00 h. se iba el sol y comenzábamos a ponernos capa sobre capa, varios pares de calcetines, de pantalones, de gorros y ni contar cuantas camisetas.

Ha sido una experiencia estupenda, yo creo que tanto el resto de las chicas del grupo como yo, nos alegramos de haber podido compartir estas montañas, estos paisajes y esos momentos duros, pero que ahí quedan en la memoria.

El Baruntse me ha sorprendido, ha sido una montaña preciosa. Tanto sus laderas, empinadas y técnicas, como su arista final, bastante exigente, ya que la nieve era perfecta, pero el espesor de la nieve era de menos de medio metro, (una vez metí el piolet y salió por el otro lado), el labio superior de la arista era transparente!!! todo eso unido a la belleza del paisaje, han hecho que esta montaña gane puntos entre las ascensiones más bonitas del Himalaya. Desde su cumbre teníamos al frente el Everest (ohhhh) y el Lhotse; al otro lado el Makalu, imponente, siempre presente desde que llegamos al campo 1. Al fondo, muy lejos, se contemplaba el Kanchenjunga y a nuestra izquierda, llegando ya a cumbre, el Ama Dablam; al fondo el Pumori, el Island Peak......uffff amigos, no os podéis imaginar qué momento, de éstos de vellos de punta, al ver tantas montañas tan bellas rodeándote.

Y cuántos planes cuando bajas, ya te pones a pensar en la próxima vez, en cuando podré ir algun día al Ama Dablam, en por dónde van las rutas que ascienden al Makalu, en tantos y tantos planes que es una auténtica contradicción, porque cuando estas pasando frío en el campo base dices que nunca más vas a volver y luego, un amanecer con tanta belleza y con ese paisaje te permite ver todo aquello desde arriba, contemplar desde las alturas (7.220m.) tantas cumbres que te gustaría visitar, que no se encuentra una explicación lógica a tanto sufrimiento solo para eso, solo para ese fugaz momento de paz y belleza.

Y después de celebrarlo todos en el campo base, con alguna que otra botellita de buen vino de la tierra, ni cortas ni perezosas, nos alegramos ante la idea de subir el Mera Peak. Después de estar perfectamente aclimatas y no tener que montar más que un campo nos parecia una tonteria, así es como a lo grande, del campo base al campo 1 del Mera en 2 días y el tercero cumbre, como unas campeonas. Realmente hemos sido un equipo fuerte y creo que hemos superado con creces todos los inconvenientes del frío, de las incomodidades, de la falta de higiene y, aun echando mucho de menos nuestros platos favoritos y nuestras comodidades, nos hemos enfrentado a estas dos montañas con las máximas energías y con toda la fuerza que llevábamos dentro.

Espero poder mandaros buenas fotos tanto de las cumbres como de los paisajes que hemos disfrutado.

Un fuerte abrazo a todos\as y saludos desde Kathmandú.

Lina Quesada

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